¿Estamos transmitiendo una buena imagen corporativa?

¿Alguna vez os ha ocurrido que, sin apenas daros cuenta, habéis dejado de entrar en un establecimiento o de comprar una determinada marca, a causa de la mala publicidad o mala imagen que tiene dicho producto o marca? A mí sí me ha pasado. En una ocasión sugerí a una amiga que entrásemos en un establecimiento, pero enseguida me quitó la idea de la cabeza, argumentando que allí “la habían tratado muy mal, no le cambiaron un artículo defectuoso y encima le hablaron con prepotencia y grosería”. Me he dado cuenta, que desde ese día no he vuelto a pisar ese sitio. Yo no tenía prejuicios y nunca había tenido ningún problema con ellos. Sin embargo, mi imagen de esa empresa ha cambiado.